domingo, 21 de abril de 2013

El misterioso doctor

Una ex compañera del colegio, Monica, la visita en su casa y hojeando una revista, Vera encuentra la foto en que un matrimonio con dos chicos, un nene y una nena, están sentados en la mesa. Através de una ventana abierta, se ve un señor de guardapolvo blanco con un chimpancé en sus brazos y una jeringa en la mano izquierda. Entonces a Monica le atrajo esa foto y al rato Vera le contó que esos dos nenes son sus primos y que el señor era un doctor quien se trataba de alguien que se ocupaba cada día de experimentar con chimpancés, pero era un hombre peligroso por que cuando terminaba su trabajo con ellos, los chimpancés quedaban consumidos por la droga, es decir, que morían. Lo que hacía era totalmente ilegal.
Monica quedó sorprendida pero a la vez, con dudas: ¿ Cómo ella podría saber esa impactante noticia ? Vera sagazmente le dijo que había visto a sus primos, escapando del doctor. Ellos le habían contado que quería experimentar con sus cuerpos. Vera los hizo esconder detrás de una farmacia. Aunque no era una mala idea, el doctor no era ningún tonto: finalmente, después de buscar por todos lados, los encontró; pero Vera no estaba con ellos, los había abandonado del susto por la situación en que se encontraban. Vera le contó a Monica que esto había sucedido el día anterior que nunca más había sabido de sus primos.
Cuando Monica quedó asustada, tocaron insistentemente la puerta, se podía oler como a agua de alcantarilla mezclado con olor a farmacia. A Monica le parecía extraño y fue a abrir la puerta para ver quién era. Se encontró con dos niños sucios y mareados y atrás de ellos un señor de guardapolvo blanco. Desde aquella oportunidad Monica nunca más se presentó en la casa de Vera. Aquellos niños eran solo vendedores de golosinas y el señor a sus espaldas era el papa de Vera llegando de trabajar. Al fin y al cabo Vera quedó emocionada por ese relato